¿Por qué frutas y hortalizas?
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Porque su consumo es bueno para nuestra
salud, ya que proveen gran cantidad de vitaminas, minerales
y otros compuestos que el cuerpo necesita para mantenerse
sano.
El hombre es omnívoro por naturaleza: su dieta
incluye - o debería incluir - gran variedad de
alimentos, desde carnes y lácteos hasta frutas
y hortalizas, pasando por granos, harinas, aceites y
grasas. Durante el último siglo, los cambios
socioeconómicos globales han determinado nuevos
hábitos alimentarios en buena parte de la humanidad,
que ahora consume más carnes, grasas y harinas,
dejando de lado a los vegetales frescos. |
Sin embargo, frutas y hortalizas son indispensables: proveen
nutrientes que no se encuentran en otros alimentos, o si están
presentes lo hacen en menores proporciones y calidades. Según
numerosos estudios internacionales, el consumo continuo de
estos vegetales es un factor esencial de protección
contra enfermedades crónicas, como las dolencias cardiovasculares
y el cáncer, cuya incidencia ha aumentado en los últimos
tiempos (en coincidencia con el regresivo cambio de dieta).
Las frutas y hortalizas proveen, además de agua y carbohidratos,
grandes cantidades de fibra, minerales, vitaminas y compuestos
fitoquímicos, cuya función dentro del complejo
metabolismo celular está siendo objeto de profundas
investigaciones.
Minerales, vitaminas y fitoquímicos son considerados
micronutrientes: sustancias que no aportan energía
pero resultan imprescindibles para el metabolismo. Algunos
tienen función antioxidante, fundamental para combatir
los procesos relacionados con el envejecimiento y la aparición
de enfermedades crónicas.
La ciencia ha establecido con precisión la función
de muchos de estos micronutrientes. Sin embargo, la sinergia
o acción conjunta resulta un factor muy importante
y a menudo descuidado: muchos de estos compuestos requieren
a otros como cofactores y sólo serán efectivos
si están presentes todos y en las proporciones adecuadas.
Por eso se recomienda el consumo de frutas y hortalizas, que
aportan la combinación adecuada - establecida a lo
largo de millones de años de co-evolución del
hombre y las especies vegetales - para el funcionamiento de
nuestro metabolismo. Los suplementos vitamínicos, de
antioxidantes o de minerales, normalmente de venta libre y
muy publicitada, no representan en su fórmula este
equilibrio natural de micronutrientes que sí contienen
los alimentos completos y frescos. |